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EL CAPITÁN BLOOD

 

 

 

 

 

 

La pareja Flyn-Havilland, realizó varias películas extraordinarias, que te hacía cogerles un cariño especial, a destacar Rathbone, por que interpreta a malos malísimos y al mismo tiempo da vida a Sherlock Holmes y salir airoso de la empresa. Me irrita ver la ignorancia histórica de el mundo anglosajón con España, cuando no la tergiversación sucia y vil. En 1685 reinaba Felipe IV?... Pues debía ser un zombi porque había muerto 20 años antes y reinaba su hijo Carlos II el Hechizado. Otra perla, es ver un barco Español atacando Port Royal con la bandera roja y gualda, debía ser un barco premonitorio por que hasta 100 años después con Carlos III, en la década de los 80 sí pero del siglo siguiente se institucionalizó nuestra actual bandera, antes era la cruz de Borgoña. Y dejando aparte que los Españoles siempre están borrachos y su jefe más bien parece el Yafar de Aladín que otra cosa. El cabreo me duró un rato porque la había visto de joven y no había caído entonces en esas pequeñeces, pero la película está bien resuelta y la acción es brillante, todos lo hacen bien y....uno no se puede enfadar mucho rato con Errol. Un film de los de antes, que sin ser lo mejor de Errol Flynn, es obra de referencia pirática. Para Errol ésta fue la primera intervención en una película norteamericana y el comienzo de una carrera fulgurante. La pareja Flynn y Havilland protagonizó más de seis películas en los años siguientes. La historia se basa en la obra homónima de Rafel Sabatini, autor de numerosas novelas de aventuras, muchas de ellas llevadas al cine, como "Scaramouche", "El halcón de mar" y "El cisne negro". La película es una deliciosa fábula que narra las aventuras y desventuras del médico Peter Blood, injustamente arrestado, juzgado sin defensa, condenado a muerte y, finalmente, enviado como esclavo a Port Royal. Logra huir con los suyos, se apodera de un velero español y emprende una vida de piratería en aguas del Caribe. El film constituye una epopeya que exalta la triple lucha colectiva contra la esclavitud, por la libertad y por la justicia. Además, Blood encarna la figura señera del líder justo con los suyos, generoso con muchos y caballeroso con todos. La película incluye complejas escenas de acción y de lucha, para las que se utilizan escenarios de estudio, diseñados con escasos medios, que realzan la fuerza de la acción. Algunas de sus escenas son memorables, como la de la lucha a espada, a orillas del mar, entre Flynn y Rathbone, similar a la que ellos mismos protagonizarán años más tarde en "Robin Hood". La banda sonora incorpora una música brillante y muy apropiada. La fotografía se sirve de numerosos primeros planos que resaltan la emoción de las escenas románticas y la tensión entre la justicia y el abuso de poder. El guión incluye pasajes irónicos y cómicos que llevan sonrisas al ánimo del espectador. Y para aclarar otro punto mas, es incorrecta la referencia a la bandera española "de oro y carmesí", eso fué una creación del XVIII. En cambio es correcta la referencia a la bandera francesa (blanca con flor de lis). La obra resulta un exponente destacado del buen cine clásico de los años treinta. Es, además, una película de aventuras excelente.

 

 

El hasta entonces desconocido Errol Flynn debutaba en un papel protagonista, destinado en un principio para Robert Donat, en este arrollador film de aventuras, que ha sobrevivido como una de las cumbres del cine de piratas y con el cual iniciaba, además su larga y fructífera asociación con Michael Curtiz y con Olivia de Havilland (una de las pocas mujeres de Hollywood, que no acabaron en una de las camas de su lujuriosa mansión). Dirán los críticos y entendidos en la materia que hay errores históricos, que a los españoles se nos pinta como un hatajo con menos sesera que un gusano, que la vida del pirata, de hacer caso a esta película, sería poco menos placentera e idílica que un crucero por el Mediterráneo. Sí, es verdad....se podría añadir que buena parte del argumento es completamente descabellado y que a los espectadores de principios del siglo XXI, tan preocupados por la verosimilitud y el atrezzo histórico, los personajes nos parecen poco menos que increíbles (¿se jugaría un irlandés el cuello por la Pérfida Albión en pleno siglo XVII? ¿podría compaginar un médico su más que escrupuloso respeto por el juramento hipocrático y una pasión casi enfermiza por ensartar a todos con su espada? ¿cañonearían hasta la muerte una panda de sangrientos piratas a sus indefensos liberadores y se limitarían a darle un inofensivo chapuzón al inhumano que ha estado esclavizándolos durante años?). Pero todo eso, amigos, no son más que banalidades surrealistas... Esto no es una lección de historia, quien desee información verídica y fiable acerca de aquella época deberá huir de este film como si fuera la peste y buscar refugio en la biblioteca más cercana o en las miles de páginas web que bucean con rigor y seriedad en este tema. Si lo que buscáis, en cambio, es un estupendo espectáculo de la Edad Dorada de Hollywood, con sus abordajes, sus humeantes cañones y sus batallas a sable, hacha o pistola, sus gobernadores ineptos y sus malvados terratenientes, sus irresistibles capitanes piratas y sus juergas bañadas en ron y mujeres y  sus duelos frente al mar por el amor de una dama, todo ello rodado con un nervio narrativo y un dominio del ritmo ya desaparecidos y sin la ayuda de ningún maldito ordenador, no lo dudéis, esta es vuestra película. Sed honestos, no vayáis a pedirles a Curtiz, Flynn y compañía cosas que no pueden daros y pedidles lo que sabían hacer como nadie, relajaos, olvidaos del resto del mundo y dejad, simplemente, que durante dos horas os devuelvan a la infancia y que pongan, como decía Errol Flynn, "una pizca de sal en este nuestro aburrido mundo".

 

 

 

Entretenido film de aventuras que sirve como ejercicio antropológico para ver como trabajaban los grandes estudios en sus años dorados, utilizando arquetipos y multitud de tópicos con unos personajes que solo sabían brillar en una época en que se hacía un cine para la posteridad, los guionistas trabajaban a destajo y los actores interpretaban mejor que bien. En esta el divo y polémico Errol Flynn realiza su primer papel en Hollywood, lo hace de la mano de un triángulo con la que formaría un clásico, uno es el director húngaro Michael Curtiz, hizo 11 films con él, el otro vértice del triángulo es la maravillosa actriz Olivia de Havilland, con ella integraría una de las grandes parejas de la historia del Séptimo Arte, ella era el contrapeso sereno justo al indomable carácter que Flynn impregnaba a sus personajes. La película se sostiene en un ritmo narrativo ágil, que hace no caigamos en el tedio, una puesta en escena que hace nos veamos en el Caribe del tiempo de los piratas, eso sí, de unos piratas idealizados, donde la fotografía de Hal Mohr & Ernest Haller en glorioso blanco y negro dan lustre y brillo a esta dinámica obra, así como el magistral Korngold ayuda a crear una épica atmósfera, otro de sus poderosos pilares es por supuesto su carismático protagonista, un Errol Flynn que a sus 25 años se encontraba en pleno apogeo, un físico arrollador, una simpatía y empatía que desbordaban la pantalla, trasladando una forma de ser indómita, donde lo de menos era ser actor, el era una estrella que durante su carrera se abstendría de hacer algo que no fuera el bueno buenísimo, un líder absoluto, con unos principios inquebrantables, al que todo le saldría bien  y que por supuesto se las llevaría a todas de calle...no podría faltar un romance, y este seria con Olivia, ofreciéndole una réplica más que aceptable, se agradecen las notas de humor. Recomendable a los mitómanos que gusten de este loable género de aventuras.

 

 

Es bastante perfecta la película. No me habría importado que fuera más larga. Errol, apuesto, atlético, atractivo, fantástico...La película es amena, dinámica, y emocionante  Pasé un buen rato viéndola. La mejor película de aventuras de piratas que he visto, una demostración de que cuando existe arte y calidad, el tiempo no cuenta. Los únicos fallos son los que comentaban en otras críticas respecto al rey que reinaba en España en 1.685 y la bandera.

Declaraciones de Olivia hace unos años con respecto a los muchos comentarios que se han hecho sobre Errol:

 

 "Errol se portó conmigo como un caballero, hubiera sido un Rhett Butler inolvidable. Yo, como mujer, amiga y compañera suya, creo que me aproximo mas a su verdad"..

 

 

 

 

Basada en la popular novela que escribiera Rafael Sabatini, y con un presupuesto que rebasaba el millón de dólares (altísima cifra en 1935), la Warner dio al director, Michael Curtiz, este gran proyecto, al tiempo que se aventuraba con dos actores que, para entonces, aún no tenían el rango de estrellas: Errol Flynn y Olivia de Havilland. Era un gran riesgo, pero el virtuosismo y la larga experiencia del director húngaro, aunado al excelente guion que escribiera Casey Robinson, y complementado con el enorme carisma que consiguen plantar sus protagonistas, <<EL CAPITÁN BLOOD>> fue un gran éxito de taquilla; se convirtió en uno de las más altas notas para Michael Curtiz y, hoy día, se merece un justo lugar entre los grandes clásicos del cine. ¿Razones para ello? El film cuenta con una historia sólida, políticamente coherente, y además, honesta en las debilidades de sus héroes. Entremezcla, calculadamente, la aventura, las escenas de excelente acción, y el humor atinado y pícaro, con un romanticismo dulce y arrobador en la relación que se entreteje entre dos seres a los que, sus condiciones sociales que a diario se entrecruzan, parecen separar definitivamente. Cada distanciamiento que se da entre ellos, lo sentimos como propio en los primeros planos de sus rostros, lo que sienten sus corazones... Esta es la parte que más me gusta del film y la siento como una bella historia de amor. Los personajes están finamente delineados, lucen inteligentes, con carácter y ubicados en el momento histórico con perfecta claridad sobre lo que sienten y viven. Peter Blood, es un experimentado hombre de luchas políticas que ha decidido dedicarse a salvar vidas con su profesión de médico, pero, la tiranía del rey James II, en la Inglaterra de 1685, lo lleva a convertirse en prisionero, viéndose obligado a tomar de nuevo partido en una lucha frente a la que pretendía ser indiferente.

 

Una bellísima Olivia de Havilland, es la joven que vive con su tío, el coronel Bishop, un hombre déspota e intolerante, al que ella -valiéndose del cariño que éste le tiene- se impone en sus decisiones que, para bien de Blood, lo favorecen constantemente. La chica denota firmeza, valor y aguante, mientras lucha con ahínco, pero inútilmente, contra ese sentimiento que nace en la sombra por ese bucanero al que no le es permitido amar. EL CAPITÁN BLOOD, me atrae en todos los niveles. Edición, puesta en escena, vestuario… son inobjetables. El debut, en Hollywood, de ese gigante compositor que fuera, Erich Wolfgang Korngold, impone una partitura de gran realce a cada situación, y la fotografía de Hal Mohr y Ernest Haller, consigue impecables logros visuales en los que no faltan las atractivas siluetas en los muros que tanto agradan al director húngaro. Estamos ante un filme grandioso que se merece todos los honores. En esta adaptación (hubo una anterior en 1924 para la Warner de la novela de aventuras de Rafael Sabatini, basada a su vez en la vida del pirata y posterior caballero Henry Morgan, Modelo a imitar del cine de aventuras en general y de corsarios en particular sigue funcionando hoy día como un entretenimiento ejemplar arquetípico de situaciones y personajes del genero. Pero independientemente de que disfrutemos de la historia, y sus magnificas escenas de combate naval, "Capitán Blood" pasa a la historia con letras destacadas al reunir varios hechos significativos en el futuro del celuloide.

 

 

 

 

Gracias a su éxito comercial y dado que sus protagonistas eran desconocidos para el gran público en ese momento, se inició una colaboración que daría otros muchos éxitos profesionales al trío Curtiz, Flynn y Havilland. Lanzo al estrellato a Flynn como el sucesor de Fairbanks, convirtiéndose en el prototipo universal del héroe aventurero, galante y arrogante que nunca le abandonaría y puso de relieve que Havilland no solo era su complemento ideal sino una gran actriz que fue capaz de quitarse con los años, el yugo de ser "chica Flynn". Ambos actores recién comenzaban sus carreras, Flynn accedió al papel de rebote y probablemente por influencia de su mujer de entonces, que también lo había sido del director. Como quiera que fuese y a pesar de su tosquedad e inexperiencia inicial comenzó a forjarse la leyenda....pero eso es otra historia....Corría el año 1934 cuando dos emblemáticas películas se alzaban como estandartes del resurgimiento del cine de aventuras: “El conde de Montecristo” de Rowland V. Lee y “La isla del tesoro” de Victor Flemming. La Warner Bros animada por estos éxitos decidió contratacar con una superproducción basada en la novela de piratas de Rafael Sabatini: “Captain Blood: His Odyssey” (1922), el escritor italiano se inspiró para crear su personaje el Capitán Blood en un personaje real, el del pirata Henry Morgan, que llegó a convertirse en gobernador de la isla de Jamaica en recompensa por sus actos de piratería en el mar Caribe contra la flota y las colonias españolas. Empezó entonces la búsqueda de los protagonistas en la que se barajaron nombres como Fredric March, Clark Gable o Brian Aherne para el protagonista masculino y para el femenino Bette Davis, Anita Louise o Jean Muir. Minna Wallis, la hermana del productor de la Warner Hall B. Wallis, era entonces la representante de r Errol Flynn, un juerguista encantador y apuesto al que Jack Warner había descubierto en Londres, gracias a la simpatía que Warner sentía por el actor, Minna convenció a su hermano Hal para que Flynn pudiese hacer las pruebas para interpretar al pirata Peter Blood, tras lo cual, aunque no muy convencidos le dieron el papel, al final acertaron de pleno, Errol Flynn está perfecto en su papel de galán pirata, pendenciero y caballeroso a la vez. La protagonista femenina acabó recayendo sobre una jovencísima Olivia de Havilland y se convirtió en la heroína perfecta, cómplice y atrevida, a la altura del héroe. La dirección recayó en Michael Curtiz que construyó un relato impecable, donde el ritmo no decae en ningún momento y con unas escenas de acción rebosantes de entusiasmo y poderío. Curtiz maneja la cámara con delicadeza, con armonía y sin brusquedades, buscando el ángulo perfecto, la toma correcta y lo combina todo con unos juegos de luces y sombras tan interesantes como expresivos. La iluminación merece mención especial, capaz de crear sorprendentes sombras a las que Curtiz concede parte del protagonismo en un buen número de secuencias nocturnas e interiores iluminados por velas.

 

 

Una historia magníficamente contada, de esas que hacen soñar a grandes y pequeños; y no es de extrañar pues dispone de los ingredientes necesarios para obtener una excelente película. A esta suculenta receta debemos añadirle el elemento fundamental que no es otro que la mano experta de Michael Curtiz que con maestría nos transporta a ese mundo de aventuras románticas con el que el niño que todos llevamos dentro alguna vez soñó. “El capitán Blood”, una de las cintas más hermosas y modélicas del cine de piratas de todos los tiempos. Antes, comentar sobre su pareja principal,  Errol Flynn y Olivia de Havilland, los cuales hicieron una pareja perfecta, incluso hicieron muchas películas juntos. Esta en especial pone de manifiesto las cualidades artísticas y físicas de su protagonista, el cual explotaba junto con su personalidad rebelde del film. En cuanto al film, destacar muchísimas cosas, teniendo en cuenta que se hizo hace más de 74 años. Los efectos especiales de la época están muy logrados, en especial los conseguidos en las batallas entre barcos, los cañonazos, las explosiones, el fuego, los derribos... todo a un nivel supremo. El blanco y negro no le resta interés, ni tan siquiera en las batallas en las cuales no vemos el rojo de la sangre. Flynn me ha parecido un gran actor y aprovechó sus cualidades con la cámara y supo sacarle partido. Es increíble que en todas las escenas, hiciera lo que hiciera... siempre tuviese una risa en la boca. Olivia de Havilland es su media naranja y la parte femenina en un mundo para hombres, su actuación está en la línea de lo que se esperaba de ella, poner el atractivo y talento. Reitero una vez mas que Errol Flynn se convirtió en el actor más importante de su época, pero por su personalidad, su vida privada, los excesos con las drogas, el sexo y el alcohol.... Se retiraría años después, dejándonos una gran película al lado de su amigo Tyrone Power y Ava Gadner, la siempre estimulante y recordada "FIESTA".

 

 

Es muy difícil encontrar películas que sepan desprender todo el aroma y todo el encanto que representa el género aventurero. Es por eso que esta cinta tiene aún más mérito, pues posee todos los ingredientes necesarios para un buen film del género como una buena historia y unos personajes de lo más carismáticos, escenas de acción bien elaboradas, buena fotografía... El resto de actores cumple de forma muy solvente, con unos grandes rasgos y matices consiguiendo desprender gran personalidad. Si eso le añadimos un gran despliegue de medios como unas buenas escenas de acción, estamos ante todo un referente del cine de aventuras que resiste muy bien el paso del tiempo y que goza de todo aquello que debe tener una aventura de calidad. Muy recomendable.

 

Qué ataque más soez se lanza contra Jacobo II, el último rey inglés de los Estuardo. El ejercicio de manipulación es grande y sobre todo, dañino..."El capitán Blood" es una perfecta propaganda Whig o Liberal, de lo que fue la Revolución de 1688, llamada la Gloriosa. Cierto que hubo una rebelión, la del duque de Monmouth en 1685 y que la represión tras la batalla de los soldados fue muy severa: 320 ejecutados y 750 trasladados al Caribe, cosa que cuando ganaban los otros también lo hacían. Sin embargo estos prisioneros tuvieron al menos un juicio, siendo muchos exonerados, cosa con la que no contaron tras la batalla de Culloden de 1746 los mil heridos jacobitas que fueron asesinados en el mismo campo de batalla por las tropas liberales, como tampoco lo tuvieron los 78 escoceses, de los que 40 eran mujeres y niños, asesinados en Glencoe en 1692 por ser leales al rey Jacobo. Tras los revolucionarios y en Irlanda G. M. Trevelyan reconoce una "reconquista racial y religiosa del tipo más brutal. Ya que estamos.... Y para cuando una película sobre Cromwell, el republicano, que tan sólo en una ciudad como Drogheda degolló a 4.000 personas.  

Para no perderse con la historia inglesa y la lucha política conviene tener en cuenta estos datos históricos:

- De 1685 a 1688: Reinado de Jacobo II, rey católico y con fuertes tendencias absolutistas.

- 1688: Conocida como la Revolución Gloriosa en la que Whigs (liberales) y parte de los Torys derrocan al rey legítimo. Viene un nuevo rey, Guillermo III, pero lo importante es que la monarquía se hace constitucional. El Parlamento se impone y se instaura un sistema político liberal. Los partidarios de Jacobo, más numerosos en Escocia e Irlanda, se organizan en el movimiento Jacobita, el primero tradicionalista de la historia europea. Entre otras acciones, se produjeron tres levantamientos o guerras para restaurar a la rama injustamente derrocada y el gobierno tradicional: en 1688, pero en 1715 todos fracasaron y el jacobitismo acabó desapareciendo, como el resto del tradicionalismo decimonónico. ...Este es el fondo donde danza la historia de nuestro Capitán Blood.

 

 

 

Un clásico que muestra una vez más las virtudes que han de tener las grandes películas, a saber: actores idóneos para los personajes, una trama bien urdida (incluso permitiéndose el lujo de introducir un cierto aspecto de denuncia social), un ritmo que no decae, una fotografía impecable y escenas para el recuerdo...Especial atención a un detalle que he detectado y que demuestra el buen hacer del equipo técnico de la película, en algunas escenas del barco cuando está en alta mar (lo he percibido en las escenas de los camarotes) se puede notar como la cámara oscila ligeramente para dar la impresión del balanceo del mar, tan solo éste detalle nos demuestra que no es la mejor película de la historia del cine, sin duda, pero El Capitán Blood siempre ha tenido algo especial que me ha hecho verla veces y veces sin aburrirme nunca.. Errol Flynn está maravilloso, Olivia de Havilland encantadora, y Basil Rathbone digno enemigo. Es entretenida, romántica, inocente, idealista... Pese a su poca exactitud histórica, que creo que es lo que menos importa, es una delicia cómo se hacían antes las películas, la dedicación, el gusto, detalles que en la actualidad se pierden cada vez más. El cine de aventuras siempre fue bastante ninguneado por los grandes premios, así como por muchos críticos. Incluso creo que nosotros mismos lo solemos minimizar inconscientemente. La primera vez que vi El Capitán Blood me pasó algo similar a lo que menciono, fue de los primeros films de aventuras que vi, y me gustó bastante, tal vez por mis pocos años no supe valorarla en todo su esplendor. Una vez hecho un segundo visionado, y ya habiendo pasado por muchas producciones del género, pude disfrutarla mucho más. El cine de aventuras cuando está bien hecho, puede considerarse un genero digno de recordar siempre. El Capitán Blood es sin duda una excelente muestra de todo lo mencionado, ya que entretiene de principio a fin, goza de rítmo trepidante, posee un montaje preciso y más que acertado y no le sobra ninguna escena. Tiene acción, hay una subtrama romántica que es bella y creíble y presume de un gran espíritu épico..

 

El desarrollo de los personajes es impecable, conocemos a la mayoría, y presenciamos su constante evolución. En los primeros tramos del film vemos un contexto bastante dramático, el cual repercute en el carácter de Blood y sus compañeros, y es la directa consecuencia de lo que terminarán siendo en la segunda mitad de la película. Son muy destacados el momento donde Arabella compra a Blood como esclavo, el momento donde este último la compra a ella, destaco los diálogos de ambas escenas, la invasión de los españoles a la isla donde estaban los esclavos recluidos , el duelo de espadas entre los 2 capitanes, la batalla final entre el barco de Blood y los franceses, con una secuencia final bastante gratificante. Acción sin descanso, ritmo vibrante, un Flynn en plena forma, todo en una película que conserva la frescura y el dinamismo de siempre. La química entre la pareja protagonista, el sentido del ritmo y la acción tan característica de su director, serían las señas de identidad de sus siguientes proyectos juntos como Robin de los bosques o Camino de Santa Fe. Errol da rienda suelta a su vitalidad y a pesar de su juventud resultó ser muy convincente como líder nato, dado su atractivo y carisma natural. Curtiz supo dirigirle a la perfección y sus aventuras tenían siempre un toque romántico junto a la Havilland.

 

 

 

DURANTE EL RODAJE

 

 

 

Con "El Capitán Blood" asistimos a otra fantástica y estupenda películas de aventuras. Este fue el primer papel protagonista de Errol  y la verdad es que no desaprovecho la oportunidad. Dota a su personaje de un carisma arrollador y de una presencia y elegancia abrumadora. Tal vez sea haga un poco raro no verle con su mítico bigote y con esa melena, pero bueno, eso no es obstáculo para disfrutar de él y adivinar que esta no iba a ser su primera película y que iba a ser el rey del género de aventuras durante largo tiempo. La extraordinaria dirección de Curtiz, en la cual ya percatamos su perfecto uso de sombras, además de su soltura con las secuencias de batalla. En el debe del director está que la película tarda en arrancar, casi estancándose por la mitad, pero a partir de ahi nos deslumbras con espectaculares batallas y duelos de espada. A todo eso debemos unir una espléndida ambientación y recreación tanto de barcos como ciudades, además de la banda sonora que posteriormente acompañaría a este tipo de película sa cargo de Ernst Wolfgang Korngold.

 

 

 "El Capitán Blood", pero aún así nos encontramos con una estupenda aventura, que va de menos a más, incrementando nuestro interés y por qué no, nuestra diversión a la hora de verla. Supuso una revolución en el concepto del cine de aventuras y el emerger de una gran estrella como lo fue Errol Flynn...

 

 

 Todo un film que yo personalmente catalogo como obra de culto, y un alarde de los sentidos para todos los que amamos el cine de verdad.

 

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